Renfe divide en 14 lotes su concurso de autobuses y facilita la entrada de operadores medianos
La nueva licitación separa los servicios programados de los que cubren incidencias y adapta la solvencia al tamaño de cada lote. Los adjudicatarios podrán recurrir a recursos de terceros.

Renfe ha vuelto a licitar la creación de una sociedad de autobuses para cubrir los trayectos alternativos cuando las obras o las incidencias interrumpen el servicio ferroviario. El nuevo pliego divide el concurso en 14 lotes y abre un procedimiento público, con requisitos de solvencia ajustados a las necesidades de cada servicio.
Dos tipos de servicio, dos esquemas
La convocatoria distingue entre los planes alternativos de transporte (PAT) previstos por obras y los activados ante situaciones no programadas. Dos lotes atenderán los trabajos planificados y tendrán una duración de ocho años. Los otros doce cubrirán incidencias en la infraestructura o los trenes, así como emergencias meteorológicas y desastres naturales; estos contratos durarán cuatro años. Ninguno contempla prórroga, según la información publicada por Renfe.
La compañía afirma que el cambio responde a las observaciones del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, que pidió revisar la licitación inicial, planteada como un único lote nacional. También se elimina la exigencia de presencia territorial previa y se ajusta la solvencia técnica a cada paquete.
Requisitos por lote y posibilidad de aportar recursos
Para los servicios programados, el umbral de solvencia técnica baja de 500 a 250 autobuses. En los lotes no programados se fija entre 40 y 80 vehículos, según el paquete, con una disponibilidad mínima de entre 10 y 20. El pliego permite adscribir recursos de terceros, una opción que puede facilitar que empresas concurran sin disponer en propiedad de toda la capacidad exigida.
Los dos lotes programados prevén una sociedad participada al 49% por Renfe Viajeros y al 51% por el socio privado adjudicatario. Cada uno contempla adquirir entre 25 y 50 autobuses, que deberán incorporarse en un plazo máximo de un año. Los lotes de incidencias, en cambio, serán prestados directamente por las empresas adjudicatarias.
Una licitación con exigencias operativas
La división territorial y la reducción de los umbrales amplían el número potencial de operadores frente al concurso anterior, pero no eliminan la necesidad de contar con flota disponible, capacidad logística y solvencia suficiente. Renfe no ha detallado en la nota consultada las empresas que concurrirán ni el resultado de la adjudicación.
Qué supone para las pymes
Las compañías medianas de transporte pueden estudiar ahora lotes con umbrales inferiores a los del planteamiento inicial y valorar acuerdos para completar flota o cobertura territorial. Antes de presentar una oferta, deberán revisar el presupuesto y las condiciones específicas de cada lote: la posibilidad de aportar medios de terceros no sustituye las obligaciones de disponibilidad y servicio que establezca el pliego.
Fuente: Renfe, 27 de octubre de 2026.
Más información: Renfe — nueva licitación de autobuses.


