La conservera de Cambados que convirtió el berberecho en producto gourmet
Una pequeña fábrica de conservas de las Rías Baixas trabaja solo con marisco de lonja gallega y ha duplicado su plantilla en cinco años.
Artículo de ejemplo: la empresa y los datos son ficticios. Sustitúyelo por un reportaje real.
Conservas A Ribeira estuvo a punto de cerrar en 2012. La competencia de las grandes marcas y la subida del precio del marisco dejaron a la pequeña fábrica de Cambados con apenas ocho trabajadoras y deudas con los proveedores.
La tercera generación de la familia decidió darle la vuelta al negocio: menos referencias, materia prima comprada solo en lonjas gallegas y un diseño de lata cuidado que pudiera venderse en tiendas delicatessen.
El berberecho como bandera
La apuesta más arriesgada fue el berberecho, un producto muy ligado a la tradición gallega pero con precios muy ajustados en el supermercado. A Ribeira lo envasa a mano, clasificado por tamaño, y lo vende a un precio que triplica el de las marcas blancas.
Si el marisco es bueno, hay que tratarlo con respeto y explicarlo. La gente paga la diferencia cuando la entiende.
Carmen Oubiña, gerente
Empleo en la ría
La plantilla ha pasado de 15 a 31 personas en cinco años, la mayoría mujeres del propio municipio. La empresa colabora con cofradías de mariscadoras de la zona para planificar las compras según las campañas.
Sus latas se venden ya en tiendas de Madrid, Barcelona, París y Londres, y el año pasado abrió una pequeña tienda en la propia fábrica que recibe visitas de turistas durante el verano.