Cinco programadores de Valencia y 4.000 peluquerías clientes
Una pyme tecnológica sin inversores externos se ha hecho un hueco en la gestión de reservas de pequeños salones de belleza en España y Portugal.
Artículo de ejemplo: la empresa y los datos son ficticios. Sustitúyelo por un reportaje real.
Turnio nació de un problema doméstico. La madre de uno de sus fundadores tenía una peluquería en Benimaclet y apuntaba las citas en una libreta que, cada pocos meses, acababa perdida o empapada de tinte.
Hoy la aplicación gestiona las reservas de unas 4.000 peluquerías, barberías y centros de estética, casi todos negocios de uno a cinco empleados. La empresa tiene 22 trabajadores y nunca ha levantado capital riesgo.
Crecer sin prisa
Los fundadores decidieron desde el principio financiarse con las cuotas de los clientes. Eso les obligó a crecer más despacio, pero les permitió mantener un precio bajo y centrarse en lo que piden los usuarios: recordatorios por mensaje, cobro de señales para evitar ausencias y una agenda que funcione sin conexión.
Nuestro cliente no tiene departamento de informática. Si algo no se entiende en dos minutos, no sirve.
Marta Llopis, cofundadora
Soporte humano
Una de cada tres personas de la plantilla trabaja en atención al cliente, por teléfono y en horario de peluquería, incluidos los sábados. Es, según sus responsables, la principal razón de que pocos clientes se den de baja.
La empresa prepara su entrada en el mercado italiano para 2027.